¡Ojoe, grumetes de agua dulce!
El otro día entre en modo berseker y decidí colocar y limpiar el cubil del Kraken. Después de enfrentarme en combate singular y a muerte a los múltiples monstruos abisales que habitan el cubil y colocar las ingentes cantidades de miniaturas, botes de pintura, herramientas y piezas de función desconocida dispersos por toda su cambiante superficie, deje medianamente organizado el caos del cubil y con un montón de proyectos a medio terminar delante de una de mis mesas de trabajo, lo que siempre me provoca un sano nerviosismo y me hace entrar en un estado de frenesí parecido al de un zerling hambriento.
Así que empezando por los dos equipos de dreadball pendientes, el de los robots que os presente y el de mis queridos bichitos que también esta terminado, decidí acabar alguno de ellos, especialmente los que yo llamo proyectos cerrados; grupos de miniaturas que pertenecen a un juego cerrado (equipos de dreadball, space hulk...)
Así que acabados los jugadores de dreadball mi siguiente paso fue levantar anclas y dirigirme al CEMENTERIO DE LOS GALEONES, sede de la Flota del Terror, a enfrentarme al reto de pintar las flotas de DREADFLEET.
Y he aquí la gran aventura del pintado de estos fantásticos barcos.