martes, 29 de enero de 2013

OTOÑO PLAGAS (caos)

TURNO 2 GUERREROS DEL CAOS

UN REINADO DE SANGRE


Kratos descansaba sobre su trono de piedra en el edificio central de Lindertown, rebautizada como Ciudad de la Sangre, por sus esclavizados habitantes; observando con ojos cansados el combate a muerte que se desarrollaba en el pozo central de la sala.

Un enloquecido hombre rata ensangrentado mordisqueaba el brazo de un humano encima de su cuerpo innerme mientras el compañero de intentaba salir del pozo clavando sus ensangrentadas uñas en la pared lisa.

Los ciudadanos de Lindertown habían observado con esperanza la batalla entre los temibles hombres rata y las fuerzas de Kratos, pensando que Sigmar había escuchado sus plegrarias y les enviaba un heroe salvador. Pero pronto salieron de su error y se dieron cuenta de que habian cambiado un tirano por otro, mucho más sanguinario y violento.

De pronto un destello de luz precedio a la aparición de una criatura mitad hombre, mitad pajaro de tamaño humano. Las plumas azuladas parecian cambiar de tonalidad con cada movimiento y las profundidades de sus ojos hablaban de dolor y sufrimiento sin limites.

Sorprendentemente nadie se giro a mirar, el personaje pasaba inadvertido ante los ojos del resto de los mortales de la sala.

- Mi amo se pregunta que haces aqui todavia, Kratos.- siseo el demonio mientras giraba su cabeza coronada hacia la matanza de abajo. - Pierdes el tiempo en juegos futiles y mi señor se impacienta. Uno de los monolitos ha caido en manos de los orcos y eso no satisface a mi señor.- la voz susurrante del demonio parecia ocultar todo un mundo de intrigas bajo su superficie. La manera de pronunciar las silabas hacia parecer que preguntaba y afirmaba al mismo tiempo, que la ira y la risa pugnaban por salir de entre sus dos lenguas rosadas.

- Avanzaré hacia fuerte Tumulo, pero antes debo terminar de subyugar a estos mendigos.- Kratos ni siquiera había parpadeado ante la aparición.

- Bien - El demonio comenzo a moverse lentamente alrededor del señor del caos - Pero no te demores demasiado, mi señor podría favorecer a otros para conseguir sus objetivos y sería una lastima que cayeses en mis manos al final.- Ni toda la perfidia del ser conseguian ocultar el placer anticipado que sentia ante la idea de devorar al mortal.

Con un último giro el demonio parecio rasgar la misma realidad y abrio una brecha en el aire. Gritos de sufrimiento y dolor escaparón por un momento de la apertura. - Date prisa, señor del caos.- Dijo el demonio mientras abandonaba el mundo material.

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El crepusculo había caido ya cuando Kratos llamo a sus mejores guerreros para informarles de sus planes.

El señor del caos había notado una creciente ansia de conquista con el paso de las horas desde la visita del demonio, hasta que cedio a sus deseos y convoco a sus lugartenientes.

- Estas tierras estan listas para ser conquistadas. Como fruta madura a punto de caer del arbol. Marcharemos hacia fuerte Tumulo para tomar la fotaleza y hacernos aun más fuertes, nuestras victorias atraeran a más guerreros y asolaremos estas tierras en nombre de los dioses.- Un grito de fervor rugio en la sala.

(movimientos y recaudación)

EVENTO ALEATORIO

Cinco días habian pasado desde la partida de Kratos y sus guerreros desde la Ciudad de la Sangre. La marcha había sido facil, sólo detenida durante el segundo día por el paso del rio Verde.

En ese momento se encontraban a poco menos de un día de su objetivo, cerca de una extensión boscosa que marcaba el inicio del Bosque espeso.

La columna marchaba a buen ritmo cuando unas cuantas flechas dispersas cayeron desde los arboles. Rapidamente Kratos ordeno formar a sus hombre y localizar al enemigo.

Con un grito, uno de los exploradores barbaros señalo hacia el bosque justo a tiempo de ver huir una figura humana.

Ciego de ira, el señor del caos ordeno perseguir a los insultantes asaltantes. Pero nada más atravesar el lindero se topo con un claro y varias unidades de hombres bestia formadas frente a él; había caido en una emboscada.

BATALLA

Una unidad de Gors vociferantes le esperaban a unas cuantas yardas apoyados por un grupo de sus hermanos pequeños, los Ungor.

Si esa especie de engendros pensaban que con eso podian derrotar a sus guerreros estaban muy equivocados, y el señor del Caos pronto les sacaria de su error. Pero antes de que pudiese ordenar avanzar a sus unidades una nueva unidad de gors se avalanzo sobre su flanco derecho inesperadamente trabando a los guerreros de Kratos, mientras que los gors que el señor del caos había pensado atacar avanzarón corriendo hacia ellos.

Kratos localizo al que parecia el jefe de los hijos del caos entre los gors de la unidad del flanco. Una bestia enorme, con unos retorcidos cuernos de macho cabrio que le sobresalian de la prominente frente. Unos malevolos ojos rojos fijaban su vista en Kratos mientras apoyaba el filo de su enorme hacha en el suelo.

La situación parecia desesperada, con un enemigo enfurecido atacando su flanco y otro que avanzaba hacia el frontral de sus guerreros. Pero los hombres bestia no se enfrentaban a simples campesinos armados, se enfrentaban a guerreros elegidos de los dioses.

- ¡¡Lucha conmigo, bestia inmunda!!- Grito el señor del Caos, desafiando a la bestia. - ¡¡ Dioses de los hombres !!¡¡ Os ofrezco este combate !! - Y con un gesto comenzo a golpear a la bestia. Los rapidos movimientos del señor del caos pillarón por sorpresa al beligor y comenzo a sangrar profusamente de una enorme herida en el pecho. El hombre bestia intento golpear al guerrero del caos pero a pesar de los poderosos golpes el hacha que empuñaba rebotaba sin paenas penetrar.

Poco a poco el beligor fue perdiendo fuerza, la perdida de sangre le hizo cada vez más lento, hasta que Kratos, con un fuerte golpe con ambas manos, corto la cabeza del monstruo separandola del cuerpo. inmediatamente Kratos noto que su cuerpo se endurecia y supo que los dioses estaban complacidos.

Mientras tanto sus guerreros siguierón su ejemplo y comenzarón a contraatacar a los hombres bestia. Los golpes de los gors eran numeroso pero la gruesa armadura de sus enemigos rechazaba casi todos sus golpes. A cambio los guerreros del caos segarón varias vidas.

La perdida de su lider y las bajas fueron demasiado para los gors que comenzarón a huir.

Kratos intento mantener el control de sus hombres con el fin de reorganizarse pero la sed de sangre había hecho presa en sus mentes y se lanzarón a perseguir a los gors que habían osado atacar de frente.

Los barbaros del caos, un poco más retrasados, intentarón avanzar en apoyo de su señor pero fueron sorprendidos por una unidad de ungors que aparecio por la retaguardia. Los salvajes guerreros tuvierón el tiempo justo de darse la vuelta antes de recibir la carga.

Los ungor habián pretendido pillar por sorpresa a su presa y no estaban preparados para que reaccionase tan rápido. Al lelgar al combate, un sangriento intercamibo de golpes inclino rápidamente la balanza en contra de los ungors, que finalmente huyeron, siendo perseguidos y arrasados por los barbaros del caos.

Mientras tanto la otra unidad de ungors que se encontraba enfrentada a los guerreros del caos que perseguian a los gors, se lanzo valientemente a por los acorazados guerreros, con la esperanza de que los gors se reagrupasen a tiempo para salvarles.

y así fue, los gors se reagruparón e intentarón de nuevo destruir a los blindados guerreros. Kratos y sus hombres, rodeados por todos lados, lucharón con denuedo. Algunas bajas inciales parecian inclinar la balanza a favor de los hombres bestia, pero rápidamente el resto de guerreros del caos dio cuenta de los hombres bestia, dejando apenas unos pocos supervivientes que se dispersaron aterrorizados.