viernes, 31 de mayo de 2013

BATALLA EN EL SECTOR 251

Muy buenas habitantes del inmaterium, como podéis observar no soy vuestro interlocutor habitual, sino una entidad totalmente distinta que vaga entre los distintos planos de existencia.

Pocos saben de mi existencia, mi aspecto y menos aun de cual es mi verdadero nombre, pero hoy me siento generoso podréis llamarme Zodiac. Gracias a todos mis viajes he podido recoger valiosísima información que me han transmitido el resto de civilizaciones existentes y sin duda la compartiré con todos vosotros. 

Que acontece que me lance a escribir, pues bien seré breve. En el último viaje que realicé fui a parar a un planeta del cual desconocía de su existencia. Mientras recababa información sobre el mismo y posteriormente sobre lo que allí ocurrió me vi envuelto en un cruel y sangriento enfrentamiento.

Así es como lo guarde en mis memorias:




El imperio Tau se encuentra en plena expansión por la galaxia y han fijado su objetivo en un pequeño planeta del sector 251. Los escáneres de la pequeña fuerza de reconocimiento enviada indican que allí no hay ningún signo de vida inteligente, solo restos de una antigua civilización ya extinta.

Con la intención de usarlo de avituallamiento para sus tropas, el etéreo Aun'el Bork'ul asignado como guia para el cuerpo de cazadores del sector 251 da la orden de poner rumbo al mismo y planear la estrategia de ataque al sector.

A pesar de cerciorarse varias veces de la no presencia de ningún ser de inteligencia superior, Aun'el Brok'ul toma precauciones y aconseja adopta la disposición de combate habitual.r

Mientras tanto en la cara oculta del planeta Abydos, nombre con el que es conocido por los habitantes del imperio, los valientes soldados del 370º de Cadia ultiman las defensas del campamento base.  ¿Qué es lo que habrá llevado a los humanos a este planeta olvidado?

En la puerta del puesto de mando, un cabo solicita permiso para acceder al habitáculo personal del Teniente Coronel Albedo Lwsh jefe del batallón acorazado del regimiento, con inquietantes noticias.

- Mi Teniente coronel, permiso para entrar.- Solicita el cabo cuadrandose sin moverse a pesar del afixiante calor.
- Ya puede ser algo importante, cabo; para venir a molestarme a mi propio despacho.- Refunfuña Lwsh mojándose la frente con un trapo húmedo.- Adelante, pero sea breve no tengo tiempo para acciones irrelevantes de poca importancia; este calor me esta matando.-
- Si señor. Mensaje urgente prioridad TETHA. Me envía el Astrópata Trulnua.- Informa el sudoroso soldado imperial mientras alarga la mano con una holopantalla.
Albedo toma la pantalla y comienza a leer mientras el mensaje se va autodestruyendo. Tras un breve lapso de tiempo se levanta dando un tremendo golpe contra la mesa y maldiciendo al mismo tiempo.       

- Maldita escoria alienigena, siempre andan metiendo las narices donde no se les llama. Cuáles serán sus intereses por este pedazo de piedra perdido de la mano del emperador...Es igual... me importa bastante poco los asuntos que tengan pendientes aquí, este planeta está bajo la protección del emperador y no podemos permitir esta invasión.- Gruñe hablando consigo mismo. - Informa a los jefes de compañía que se preparen para el combate.

Tras unas horas de extrema tensión ambas civilizaciones se percatan al cien por cien de la posición del enemigo, todo indica que al alba correrá la pólvora y los cañones de inducción rugirán en lo más profundo de la ciudad en ruinas de Sodyba.
Las grandes herramientas tecnológicas del ejercito Tau les permite adelantarse a los movimientos de su enemigo y tomar posiciones plenamente ofensivas para desatar toda su furia sobre la G.I., pero la tecnología no proporciona la picardía y conocimiento de la guerra y el Shas´o es sorprendido por el fuego imperial antes de poder impartir las primeras ordenes de batalla.

Antes de que el ejercito Tau pueda empezar a dispara comienzan a llover disparos de cañón demoliser sobre sus unidades proporcionando tiempo a la dotación de chimeras para avanzar sus líneas.

Esta acción pilla completamente desprevenidas a todas las unidades del imperio Tau, recibiendo un duro castigo por la confianza puesta en poder ser ellos quien embosquen al enemigo. Aun'el Bork'ul comienza a arengar a los guerreros tau infundiéndoles coraje y valor.

Observa el terreno con detenimiento y da la orden de evitar el terreno abierto para poder disminuir la potencia de fuego del enemigo gracias a las ruinas existentes en las proximidades.

Las explosiones y el silbido de los disparos se escuchan en toda la ciudad en ruinas, varios vehículos han sido dañados de gravedad destruyéndolos por completo.  Las armaduras crisis y apocalipsis sufren varias heridas pero de poca importancia y continúan con su avance.

Amanece en el campo de batalla, las tropas de la G.I. deciden seguir avanzando para ganar posiciones de disparo ventajosas y así frenar el avance del enemigo hacía las posibles coberturas. A todo este avance estratégico se le une la llegada de dos vendettas dispuestas a atajar la situación desde el aire. 

Las tropas del Aun'el Bork'ul no se quedan paradas y su Comandante Shas'o Vior'la Sorcul ordena abrir fuego contra las nuevas unidades de apoyo recibidas por la G.I..

La eficacia de la salva de disparos realizada por sus unidades antiaéreas resulta demoledora, eliminando un armamento de una de las vendettas y desviando a la otra de su trayectoria por completo a causa de la ingente cantidad de disparos recibidos, evitando así que pueda abrir fuego.

Los cañones demoliser vuelven a rugir con toda su fuerza, lo mismo hacen las medusas. Abeldo Lwsh da la  orden desembarcar a sus unidades de infantería de los chimeras restantes para comenzar a abrir fuego con sus rifles de fusión.

La capacidad de ataque de la que dispone la G.I. sobrepasa con creces la capacidad defensiva y ofensiva de su enemigo, provocando una gran cantidad de bajas en el ejercito Tau. la falta de previsión de los alienigenas será su fin y no queda más que limitar las posibles perdidas.

A pesar de ello Vior'la Sorcul ruega a Aun'el Brok'ul que retroceda y le relegue el mando a él, confiando en aun poder obtener la victoria en esta batalla. Aun'el Bork'ul accede refugiándose en unas ruinas cercanas, pero no sin antes transmitir su confianza en todos los shas´el; haciéndoles recuperarse en parte.
Se encienden los propulsores de las armaduras desplegadas sobre el campo de batalla dispuestas a plantar batalla frente a la fuerza acorazada de la G.I., la infantería no se queda atrás y viendo el sacrificio de sus hermanos se lanza al ataque apoyándolos con un gran torrente de disparos de inducción.  

Parece surtir efecto la estrategia optada por Vior'la Sorcul, haciendo retroceder a las filas enemigas una porción de terreno muy valiosa. Las tropas de la G.I. vacilan brevemente tras las bajas sufridas en su infantería y parte de sus acorazados.

Rápidamente Albedo Lwsh ordena volver a tomar posiciones disparo, mientras utiliza el comunicador para solicitar más ayuda aérea. Es consciente de que debe detener este nuevo impulso alienigena o la victoria se le escapara entre las manos.

 La potencia de fuego de sus tanques Leman Rush junto con su fuerza de apoyo aérea provocan bajas muy graves en las filas del ejército Tau, las tropas supervivientes comienzan un ordenando repliegue. La evaluación de la potencia de su enemigo ha sido desastrosa y los alienigenas no se encontraban preparados.
Se vuelven a activar los propulsores de las pocas armaduras de combate que aun continúan con vida y lanzan su última ofensiva a la desesperada con el fin de proteger la retirada de sus compañeros.

 Vior'la Sorcul tiene un claro objetivo: el líder imperial, y pone rumbo directo a su encuentro descargando todo su fuego contra la unidad en la que se encuentra, pero a pesar de las bajas que causa el volumen de fuego es demasiado denso y es derribado por el fuego defensivo de un pelotón de fusiones apostado en las ruinas adyacentes.

El comandante tau, aun vivo, permanece tendido entre los restos de su armadura de combate mientras los últimos guerreros del fuego se retiran y los equipos de retardo son aniquilados.
Albedo Lwsh con la pistola láser en la mano, se aproxima al moribundo alienigena:
- ...Nunca debisteis poner un pie en este planeta, este es el destino que te espera a ti y a toda la escoria de tu raza... - Un disparo silencia la vida del Shas´o.

Dura derrota para las filas del ejercito Tau pero algo me dice que Aun'el Bork'ul no cesara en su empeño de conquistar el sector 251... 


Si os a gustado no dudéis en visitar @Las Fauces del Kraken@ habitualmente para estar al día de todo lo acontecido en esos universos tan lejanos que tanto nos interesan. Y por supuesto para mejorar la experiencia cualquier comentario será bien recibido.

Hasta la próxima transmisión pequeños goblins.