lunes, 11 de noviembre de 2013

COMO DESPINTAR MINIATURAS 2


Saludos de nuevo naufragos navegantes del inmaterium. Por fin he regresado!!

Perdonad estos últimos días que el Kraken ha estado dando algunos tumbos pero ya estoy de vuelta. He tenido que realizar un viaje al Hades con el fin de sofocar una rebelión demoniaca un tanto virulenta.

Pero ya estoy de vuelta y organizando a todos estos goblins desordenados que han intentado mantener el Kraken alimentado. Asi que vamos a empezar.
 
En uno de mis últimos artículos os explicaba como despintar miniaturas de metal sin riesgo para vuestros modelos y detalles.

Seguramente ya habéis practicado con más de una y más de dos de vuestras viejas minis pintadas al principio de los tiempos.


Hoy vamos con la segunda parte de aquel artículo, centrándonos en las miniaturas de plástico y resina; que son un poco más complejas dada la fragilidad del material con el que están hechas.


En principio el proceso que voy a explicar sirve también para miniaturas de metal, pero el uso de DISOLVENTE TOTAL es mucho más sencillo y nos ahorra mucho esfuerzo con estas miniaturas.

En el caso de las miniaturas de plástico vamos a utilizar LIQUIDO DE FRENOS.


A pesar de lo que pueda parecer este producto es un poco difícil de encontrar y deberéis ir a tiendas de automovilismo específicas. Al menos en las grandes superficies donde yo lo he buscado nunca lo he encontrado.

La marca o tipo no es demasiado importante; yo uso del de la foto, que es un liquido de frenos barato que compre en una tienda de coches del barrio.

El líquido de frenos funciona como un disolvente al igual que el DISOLVENTE TOTAL pero mucho menos agresivo. Además no reacciona con derivados del petróleo, lo que lo hace ideal para nuestros propósitos.

Igual que en el artículo anterior lo primero que necesitamos es un recipiente, pero en este caso si puede ser de plástico, aunque yo sigo recomendando el cristal porque soy un maniático de las reacciones químicas y no quiero que cualquier tipo de colorante que pueda contener el recipiente se mezcle con mi trabajo.


De nuevo os aconsejo uno de boca ancha y tamaño incluso un tanto mayor que el que utilizábamos para las miniaturas de metal.

La razón es bien sencilla. Lo normal es que las miniaturas de plástico estén montadas con pegamento para plásticos; algo que yo siempre aconsejo. Este tipo de pegamentos no crea un componente cristalino entre las piezas como sucede con el pegamento tipo LOCTITE. El principio activo de este tipo de pegamentos es que derrite levemente las superficies de las piezas creando una unión basada en la mezcla del propio plástico de las mismas.


Por ello suele resultar bastante más difícil su desmontaje y normalmente deberemos introducirlas por completo en el liquido de frenos.

Solventado este problema colocaremos las piezas o la miniatura completa en el liquido de frenos y dejaremos que el producto actué sobre la pintura.


Como ya he dicho el líquido de frenos es mucho menos agresivo y su éxito viene muy determinado por el tiempo que la miniatura lleve pintada. Una miniatura recién pintada es muy fácil de despintar, dado que las capas de pigmento no se han asentado del todo y es muy fácil que la pintura se decape en una especie de piel.

En cambio una miniatura que lleve más tiempo tardará bastante más, a menos que sea sumamente vieja y tenga capas y capas de polvo.

A este tiempo debemos añadirle un extra si el modelo estaba barnizado y si el número de capas de pintura es mayor.

De todos modos un periodo de 24 suele bastar para obtener resultados. Si tras ese tiempo seguimos los siguientes pasos y no estamos completamente satisfechos siempre podemos repetir el proceso dado que el líquido de frenos no afectará al material o dejarlo un mayor periodo.

Pasado el tiempo estipulado sacaremos la miniatura, que se nos presentará con la pintura como una especie de piel arrugada.
















Como detalle mencionar que al contrario que el disolvente total, el liquido de frenos es perfectamente reutilizable un par de veces antes de desecharlo.

La pintura, ahora decapad, observareis que se retira facilemente en cuanto pasamos el dedo.

 
 De nuevo con un cepillo de dientes de cerdas duras y un poco de paciencia repasaremos toda la miniatura intentando que se retire la mayor cantidad posible de pintura. Al ser una miniatura de plástico deberemos ser más cuidadosos y no apretar demasiado o podemos llegar a partir alguna pieza.



En caso de encontrar alguna parte recalcitrante también podemos mojar el cepillo en liquido de frenos y frotar de nuevo.

Terminado el cepillado lavaremos la miniatura con agua y jabón neutro hasta quedar satisfechos y la dejaremos secar.


Podemos observar que aun quedan algunos restos de pintura un poco mas grandes que en el caso del DISOLVENTE TOTAL que utilizamos con las miniaturas de metal. Es normal.

Con ayuda de un palillo y cepillos interdentales limpiaremos esos últimos restos, utilizando un poco de líquido de frenos si algún punto se nos resiste excesivamente.


Si en el caso de las miniaturas de metal era necesario ser cuidadosos con el fin de no rallar las superficies, en el caso de las miniaturas de resina y plástico esto es aun mas importante dado que el material es más frágil.

Una vez terminada esta última revisión volveremos a limpiar la miniatura con agua y jabón antes de dejarla secar completamente.

Y ya está. Ya tenemos nuestro antiguo guerrero preparado para una nueva fase de pintado.


Como detalle final decir que las miniaturas pintadas con aerógrafo normalmente tienen una capa de pintura menor, por lo que resulta mas sencillo despintarlas.

También el tipo de pintura resulta determinante para despintar. Los esmaltes suelen ser más duros mientras que los óleos suelen ser muy fácilmente eliminables.

Y hasta aquí todo por ahora desde el fin del universo!! Nos vemos en el próximo cruce interdimensional.