sábado, 2 de febrero de 2013

OTOÑO: DECISIONES (elfos)

TURNO 2 ALTOS ELFOS:

FUERZAS DIVIDIDAS

Dos días habían transcurrido desde la batalla con los hombres bestia. Las visiones se habían repetido noche tras noche, aunque sin la fuerza de la primera ocasión.

Landaris entro en la tienda de Uriel´is para encontrarse al joven elfo frente a un mapa desplegado de Krakenfall.

- Alassea ree, Landaris, esperaba tu visita antes.-

- Bien hayado, hermano; debia estudiar con calma las visiones con el fin de dilucidar su mensaje. ¿Qué aconsejaras a nuestro noble señor? – Dijo el mago señalando el mapa.

- Es indudable que necesitamos Puerto Hagen para tener capacidad marítima segura y poder transportar nuestras fuerzas y suministros allí donde sean necesarios. Pero no contamos con la fuerza suficiente para tomar la ciudad, y ese escondrijo de mercenarios y delincuentes no se advendrá a izar nuestra bandera por nada.

Pero cuéntame que te han dicho tus visiones; Landaris.-

  - Parece que el despertar de mis nuevas capacidades algo tiene que ver con los Li'sir'ale. Algo esta cambiando. Aun no he podido descifrar el mensaje subyacente, pero mis sospechas parecen confirmarse, veo la mano del gran enemigo tras todo esto.- Un silencio desciende sobre los dos elfos, interrumpido por la llegada de un mensajero.

- El noble Elun´oras reclama vuestra presencia, mis señores.- Comunica el mensajero.


Al entrar en la tienda, los dos elfos encuentran a Elun´oras observando un mapa similar al que se encontraba en la mesa de Uriel´is.

- Alassea ree, hermanos. Y bien, Uriel´is, ¿donde aconsejáis que dirijamos nuestras fuerzas?.-

Tras repetir lo que ha confiado a Landaris en su tienda, Elun´oras se queda pensativo. De repente, Landaris se lleva las manos a la cabeza y cae de rodillas con un gemido de dolor. Los dos elfos se apresuran a socorrerlo.

Con la cara desencajada, Landaris se dirige a su señor:

- ¡Li'sir'ale!...ha…sido…profanado…- Inconexos murmullos salen de los labios del mago. Poco a poco el mago recupera la compostura, ayudado por los otros dos elfos.

- Cálmate, hermano. – Le dice Uriel´is.- Cuéntanos que ha pasado.-

- Si…ya me encuentro mejor. Mi señor, uno de los Li´sir´ale ha sido profanado; he notado su despertar, e incluso ahora noto el vortice en los vientos de la magia que comienzan a acumularse sobre él. Todavía no puedo determinar donde, pero al este. Alguien lo ha activado. Debemos defender el Li´sir´ale que se encuentra al norte de puerto Hagen para evitar que caiga en malas manos; si todos los fulcros cayesen en poder de otras fuerzas…no me atrevo a decir que sucedería.-

- Esta decidido entonces. – Dice Elun´oras, tras un momento de reflexión.- Uriel´is, acompañaras a Landaris al mando de nuestras fuerzas en cuanto lleguen los refuerzos y asegurarás el Li´sir´ale a toda costa.-

- ¿Y puerto Hagen, mi señor?- Señala Uriel´is.

- Tienes razón, no podemos olvidarnos de él; pero creo que tu evaluación era correcta, no disponemos de fueras suficientes. Me dirigiré a la ciudad y negociaré con ellos un tratado hasta que dispongamos de fuerzas suficientes para tomar la ciudad o encontremos otra manera de hacernos con ella. Ahora preparadlo todo para partir mañana al anochecer, en cuanto hayan llegado los refuerzos.-

Con un saludo de cabeza ambos elfos abandonan la tienda de su señor para dirigirse a sus tareas.

(movimiento y recaudación)

EVENTO ALEATORIO

Al llegar el mediodía las fuerzas de Uriel´is alcanzan el prado en el que se erige el Li´sir´ale. Su visión domina los alrededores desde varias millas a la redonda y el destacamento elfo lleva avanzando en su dirección sin descanso dos días completos.


Con un gesto, Uriel´is detiene a sus hombres a un par de millas del monolito para descansar. Todos los elfos notan el efecto del fulcro y se remueven nerviosos, a pesar de ser instruidas tropas de la guardia del mar.

Uriel´is observa con atención los bosques cercanos, ha percibido algo.

- ¿Qué sucede hermano? – es Landaris quien habla. - ¿Nos detendremos aquí a descansar?-

El elfo espera un momento antes de contestar. – Nada, me había parecido ver algo…-


El chillido de Laris, el águila gigante llegada desde El´sinor como parte de los refuerzos, alerta a los guerreros de Ulthuan un segundo antes de escuchar un cuerno que les hace pensar en enfermedad y sufrimiento.

Algunos de los guerreros más jóvenes sufren arcadas pero rápidamente se recuperan.


Al sonido del cuerno le siguen un murmullo de chillidos agudos mientras unas figuras humanoides vestidas con andrajosos harapos, que no se sabe si son verdes  por color o por suciedad, comienzan a salir del Li´sir´ale y a formar una suerte de unidades frente al mismo.


Una de las criaturas, mayor que el resto, alienta a sus camaradas con voz chillona y burbujeante.

- ¡Defended, defended! ¡No deben coger la piedra! ¡La piedra es nuestra, nuestra! ¡Matad, matad a las cosaselfo!- Seguidamente se lleva de nuevo una especie de cuerno retorcido a los labios antes de soplarlo de nuevo.

BATALLA

Uriel´is reacciono con rapidez; debían sorprender a los hombres rata mientras aun estaban formando las unidades. Ordeno a las valientes tropas de Guardias del Mar comenzar a disparar, causando las priemras bajas. Pero los skaven eran numerosos, y parecian furiosos y dispuestos a destruir a los elfos.

Landaris se había detenido un momento. La cercania del diente del Kraken saturaba su sentido magico, notaba el poder en bruto que emanaba de la edificación y como los vientos de la magia estaban concentrandose a su alrededor haciendo que el mago elfo sintiese una acumulación de poder como no había experimentado jamas. Poderosos hechizos fuera de sus capacidades hasta ahora pasaron por su mente llenandolo de jubilo desatado. ¡El poder era suyo, y con él aplastaría a los enemigos de Ulthuan con un simple gesto!

Pero antes de continuar el recuerdo la voz de su maestro dandole consejo golpeo su mente como un jarro de agua fria:

"Lo más dificil del poder es controlarlo, my´randri; si te dejas llevar los vientos de la magia pueden descuartizarte en menos tiempo del que el colibri tarda en batir sus alas. Nunca pierdas el control, ni por un momento."

Recordando estas palabras consigue serenarse, momento en el que se da cuenta de la presencia en la batalla de un nenemigo de sus capacidades, el jefe hombre rata tiene conexión con el mundo magico y se acerca con intención de desatar una furia mágica sobre sus compatriotas elfos.

Mientras landaris lucha consigo mismo para controlar el poder, Uriel´is ordna andanada tras andanada de flechas para frenar el avance de los skaven enloquecidos ue vienen d frente y que parecen ser la elite del ejrcito enemigo, dado que las otras dos unidades avanzan por los flancos pero de manera mucho mas timorata. es la oportunidad que el heroe elfo estaba esperando, los skaven estan muy cerca, con un grito Uriel´is ordena cambiar el arco por la lanza, y como un sólo hombre los guardias del mar responden a su orden con celeridad.

Pero antes de que pueda ordenar la carga una el jefe hombre rata comienza a gesticular y emitir guturales sonidos, sus ojos se iluminan de un color verde enfermizo y su piel se hincha. De su boca comienza a surgir una nube verdosa que envuelve a los elfos, haciendo enfermar a algunos tan grave y repentinamente que caen al suelo fulminados. Con un último estertor el skaven termina de soltar humo justo antes de que una honda de luz azul cegadora surga desde su craneo fulminando a cuantos se encuentran alrededor.

Los elfos han sufrido un fuerte reves pero ni Uriel´is ni Landaris piensan claudicar, el Li´sir´ále esta a su alcance y deben conseguirlo.

Con un gesto Uriel´is ordena al mago que cargue contra la unidad de esclavos del flanco, no sin antes que el mago, sabedor del riesgo que sus compañeros van a sufrir enfrentandose a los enloquecidos skaven, lance un hechizo de protección sobre ellos, justo antes de que Uriel´is se avalance sobre el jefe skaven y su unidad, aun conmocionada por la honda mágica.

Mientras tanto Laris, el aguila gigante, ha planeado hasta colocarse en el flanco de los monjes de plaga, y los empieza a atacar, apoyando el ataque principal de Uriel´is.

el heroe elfo se enfrenta al jefe skaven en un duelo tan ràpido como sangriento. Las multiples heridas que le inflinge Uriel´is son demasiado para el sacerdote de plaga, que no puede penetrar la armadura del elfo y muere desangrado a pesar de su natural resistencia al sufrimiento.

la unidad de Uriel´is es demasiado rápida para los skaven, que ven como varios de sus componentes son atravesados por las lanzas elfas antes de poder reaccionar. las numerosas bajas y la perdida de su jefe hace que la moral de los hombres rata se desmorone rapidamente, y comienzan a huir. los elfos les persiguen con la intención de alejarse de la otra unidad de skaven enloquecidos y obligarles a maniobrar así como de destruir las alimañas que aun sobreviven de combate que acaba de tener lugar.

Los esclavos, al ver a su jefe muerto, huyen sin control pese a las amenazas de sus congeneres mayores que comienzan a maniobrar con la intención de atacar la retaguardia elfa.

Mientras tanto la guardia del mar de Landaris ataca y derrota a los skaven sin apenas esfuerzo. En cuanto los skaven comienzan a huir lanza de nuevo un hechizo de protección sobre Uriel´is e intenta enviar una tormenta de muerte a la unidad de monjes de plaga aun en pie, pero el cansancio de la batalla hace que pierda el control durante un momento, y ese error es casi fatal cuando el poder de los vientos de la magia comienza a fluir por su mente sin control.

Landaris comienza a sangrar por la nariz antes de poder controlarlo de nneuvo por completo.

Una vez recuperado mira a su alrededor como si no supiese donde esta.

- Señor, ¿se encuentra bien?- a lo que Landaris responde con un gesto de asentamiento. Con una mirada el mago se da cuenta de que el camino esta libre para alcanzar el diente del Kraken, por lo que comienza a avnzar rápidamente hacia su destino deseando en su fuero interno que Uriel´is sea capaz de cuidarse sólo.

Finnalmente los skaven manibran y se lanzan sobre los elfos peor Laris se interpone en su camino desviadno la arga y permitiendo a los elfos reorganizarse rápiudamente.Las dos unidades chocan casi al tiempo que Landaris llega a la entrada del Li´sir´ale.

Pero los skaven han visto morir al resto de sus camaradas y son presa facil para Laris y la guardia del mar de Uriel´lis y huyen tras los primeros golpes hasta que se pierden en la distancia.

La batalla ha sido dura pero la victoria es de los elfos.